Fin de semana del bicentenario:
El domingo por la tarde, mientras me proveía de algunos víveres necesarios en Jumbo, se me acerca una simpática viejecita y me dice:
- ¡Ay! muchacho, no sé, estoy perdida. Vos sos de acá? Sos Dumbo?
En el DAH! (que no es una onomatopeya homeriana, sino el Desfile Artístico Histórico), había gente esperando desde las 16 hs aferrados a una valla. Poco a poco el espacio central de la 9 de Julio se fue desalojando, pero algunas personas se hacían los distraidos, y los policías utilizaban métodos más bien suaves para incentivarlos a abandonar el lugar (después de todo es la fiesta patria de un gobierno NAC&POP). Como ya venían los camiones y la gente no se iba, decidieron poner una segunda valla, arrinconando a esa gente entre valla y valla, y dejando a los que estaban desde las 16 unos cinco metros mas atrás.
Las protestas no se hicieron esperar. Al principio me sentí casi orgulloso de la fina reacción de mis compatriotas. Gritaban (y con mucho derecho): ¡Que se sienten!
Pero la dinámica de las masas es muy particular, se generan resonancias y reacciones en cadena, que van amplificando la amplitud de onda de la respuesta original. ¡Que los saquen! Comenzaban a gritar ya unos cuantos, mientras comenzaban los primeros insultos cruzados. De algún lugar del fondo me cayó el remate: ¡Que los maten!
Uno de los señores que personificaba a un taxista en el cuadro del tango, estaba tan metido en su papel que hasta venía hablando por celular mientras manejaba, en un claro guiño de ojo de los guionistas, insertando una crítica social respecto de nuestra mala conducta al conducir.
Cuando pasaron los anarquistas gritando sus consignas, la euforia del público era tal, que ya poco importaba el contenido histórico del desfile. Mientras ellos que eran sólo 30 gritaban: ¡ANARQUÍA! ¡ANARQUÍA!
Nosotros que eramos 2 millones gritabamos: ¡ARGENTINA! ¡ARGENTINA!
Locos de contentos, y José Ingenieros se revolcaba en su tumba.
Me pareció que a Luiz Inácio se le escapó una sonrisita socarrona al ver pasar el Siam Di Tella, que encima parece que te lo entregaban de fábrica con la puerta abollada, pero debo estar confundido.
19.5.10
Más vale pájaro en mano
Mamá Gorrión cubre a su pichón bajo su ala y le susurra:
-- ¿Ves aquellas palomas como se acercan a la mano de quien les da de comer? ¿Ves como comen contentas y se ponen rechonchas de maíz pisingallo? Y en su visión cortoplazista tienen razón en evaluar que ese humano es inofensivo y no tiene intenciones de lastimarlas. Pero no son capaces de notar que es ese contacto obsceno el que les propina el aborrecimiento humano. Y las matan, las envenenan, las patean, las espantan, les ponen pinches para que no puedan sentarse y otras maldades que te contaré cuando seas mayor.
Nosotras las paseriformes, vivimos de lo que cae al piso, no llegamos a pesar 40 gramos, y sin embargo logramos sobrevivir en virtualmente todo asentamiento humano desde hace siglos. Porque jamas, pero JAMAS, por más bondadoso que parezca y efectivamente sea el humano, lo dejamos que se acerque. Volamos fuera de alcance y una vez que el alimento está a distancia suficiente, si estamos de buen humor, los dejamos que nos observen a la lejos. De otro modo, no pasaría mucho hasta que notasen los detalles: los plieges en nuestras patas, la aberrante densidad de fotoreceptores en nuestros ojos, la asimetría en nuestro plumaje. Entonces, si nos ponen en una jaula, nos morimos. HAY que morirse. Porque el vínculo mantiene la especie. Y la especie es más importante que el ejemplar. Porque el amor es esa fuerza que destila de la tensión que se genera entre dos cuerpos, a la distancia.
-- Sí mamá.
-- ¿Ves aquellas palomas como se acercan a la mano de quien les da de comer? ¿Ves como comen contentas y se ponen rechonchas de maíz pisingallo? Y en su visión cortoplazista tienen razón en evaluar que ese humano es inofensivo y no tiene intenciones de lastimarlas. Pero no son capaces de notar que es ese contacto obsceno el que les propina el aborrecimiento humano. Y las matan, las envenenan, las patean, las espantan, les ponen pinches para que no puedan sentarse y otras maldades que te contaré cuando seas mayor.
Nosotras las paseriformes, vivimos de lo que cae al piso, no llegamos a pesar 40 gramos, y sin embargo logramos sobrevivir en virtualmente todo asentamiento humano desde hace siglos. Porque jamas, pero JAMAS, por más bondadoso que parezca y efectivamente sea el humano, lo dejamos que se acerque. Volamos fuera de alcance y una vez que el alimento está a distancia suficiente, si estamos de buen humor, los dejamos que nos observen a la lejos. De otro modo, no pasaría mucho hasta que notasen los detalles: los plieges en nuestras patas, la aberrante densidad de fotoreceptores en nuestros ojos, la asimetría en nuestro plumaje. Entonces, si nos ponen en una jaula, nos morimos. HAY que morirse. Porque el vínculo mantiene la especie. Y la especie es más importante que el ejemplar. Porque el amor es esa fuerza que destila de la tensión que se genera entre dos cuerpos, a la distancia.
-- Sí mamá.
11.5.10
La cantina de Bernarda (Parte 2)
Parte 1
Otro destacado cliente, que frecuentaba la cantina por los 80, fue Sánchez Tori, un famoso escritor, muy querido por todos. Se sentaba sólo toda la noche, pero en lugar de escribir, como esperábamos que hiciese, se ponía a dibujar en su cuaderno. Nos pintaba a todos y después, a veces, nos regalaba los dibujos firmados. Por su supuesto, la más dibujada siempre fue Bernarda.
Un día Sánchez Tori apareció con una amiga, Estela Mondragón, que era una piba de alta alcurnia. Todavía conservaba algunos rasgos adolescentes y vestía un marcado estilo años 20. Bernarda se puso insoportable ese día, bebió el doble de lo habitual, y al bailar abusó constantemente de su paso favorito: una mano arriba-la otra a la ingle-movimiento pélvico. Constantemente recorría la periferia de la pista de baile, azuzando al público presente. La conmoción fue aún mayor cuando fue evidente que toda la concurrencia respondía ávida al estímulo de Bernarda, excepto ellos dos, que tomaban café en su mesa, charlando tranquilamente como dentro de una burbuja. Una vez hubo averiguado el nombre de “esa pendeja que se parece a Dolores del Río”, comenzó a lanzarles improperios. Los que le correspondían a él giraban básicamente en torno al argumento de “gordo fracasado manitas de manteca”. De ella tenía menos información, pero aún así se las arregló para inventar un juego de palabras combinando su nombre y su aparente reputación intachable; “Telita de Nylon” le decía, por lo incogible, se entiende. Asimismo buscaba apoyo en la muchachada, y entre todos hablaban de ella, llamándola “la argentinita”. Es extraño como todos repetíamos ese apodo incongruente. A pesar de que la única no-argentina era Bernarda, en cuanto Estela ponía un pie en la Cantina, a todos nos envolvía una especie de manto de hermandad latinoamericana, y entonces su apodo pasaba a ser perfectamente lógico.
De todos modos, Estela siguió visitándonos, y al tiempo ya venía solita. El “gordo fracasado” empezó a editar en inglés y se mudó a Londres. Poco a poco se fue ganando el cariño de todos. Y en general pasó a ser una más. Y digo en general porque para Bernarda no fue así. Si bien parecía ignorarla, todo el tiempo tenía la atención en ella, y podía decir donde estaba ella entre la muchedumbre, aún teniéndola de espaldas o después de haberla perdido de vista.
Finalmente un miércoles, cuando ya quedábamos pocos, Estela se levantó de su silla, tomó a Bernarda de la mano y se la llevó al salón continuo que sólo se utiliza los fines de semana. Rubén, el encargado, terminó de despachar a todo el mundo pero no se atrevió a asomar cabeza. Se fumó tres cigarrillos más en la puerta y después se fue a su casa sin cerrar. Ese día técnicamente La Cantina de Bernarda estuvo abierta toda la noche.
Otro destacado cliente, que frecuentaba la cantina por los 80, fue Sánchez Tori, un famoso escritor, muy querido por todos. Se sentaba sólo toda la noche, pero en lugar de escribir, como esperábamos que hiciese, se ponía a dibujar en su cuaderno. Nos pintaba a todos y después, a veces, nos regalaba los dibujos firmados. Por su supuesto, la más dibujada siempre fue Bernarda.
Un día Sánchez Tori apareció con una amiga, Estela Mondragón, que era una piba de alta alcurnia. Todavía conservaba algunos rasgos adolescentes y vestía un marcado estilo años 20. Bernarda se puso insoportable ese día, bebió el doble de lo habitual, y al bailar abusó constantemente de su paso favorito: una mano arriba-la otra a la ingle-movimiento pélvico. Constantemente recorría la periferia de la pista de baile, azuzando al público presente. La conmoción fue aún mayor cuando fue evidente que toda la concurrencia respondía ávida al estímulo de Bernarda, excepto ellos dos, que tomaban café en su mesa, charlando tranquilamente como dentro de una burbuja. Una vez hubo averiguado el nombre de “esa pendeja que se parece a Dolores del Río”, comenzó a lanzarles improperios. Los que le correspondían a él giraban básicamente en torno al argumento de “gordo fracasado manitas de manteca”. De ella tenía menos información, pero aún así se las arregló para inventar un juego de palabras combinando su nombre y su aparente reputación intachable; “Telita de Nylon” le decía, por lo incogible, se entiende. Asimismo buscaba apoyo en la muchachada, y entre todos hablaban de ella, llamándola “la argentinita”. Es extraño como todos repetíamos ese apodo incongruente. A pesar de que la única no-argentina era Bernarda, en cuanto Estela ponía un pie en la Cantina, a todos nos envolvía una especie de manto de hermandad latinoamericana, y entonces su apodo pasaba a ser perfectamente lógico.
De todos modos, Estela siguió visitándonos, y al tiempo ya venía solita. El “gordo fracasado” empezó a editar en inglés y se mudó a Londres. Poco a poco se fue ganando el cariño de todos. Y en general pasó a ser una más. Y digo en general porque para Bernarda no fue así. Si bien parecía ignorarla, todo el tiempo tenía la atención en ella, y podía decir donde estaba ella entre la muchedumbre, aún teniéndola de espaldas o después de haberla perdido de vista.
Finalmente un miércoles, cuando ya quedábamos pocos, Estela se levantó de su silla, tomó a Bernarda de la mano y se la llevó al salón continuo que sólo se utiliza los fines de semana. Rubén, el encargado, terminó de despachar a todo el mundo pero no se atrevió a asomar cabeza. Se fumó tres cigarrillos más en la puerta y después se fue a su casa sin cerrar. Ese día técnicamente La Cantina de Bernarda estuvo abierta toda la noche.
7.5.10
Un error lo comete cualquiera
Uno de los lineamientos que me autoimpuse cuando este año empecé a reescribir este blog, es que iba a publicar exclusivamente contenido propio y/u opiniones/comentarios sobre contenido ajeno que me parezca interesante divulgar. Como para confirmar la regla hay que tener una excepción, aquí vamos:
ayer hubo un error de trading (o un ataque terrorista según algunas versiones) y un desk puso ventas por 16.000 mill. cuando tenia que vender acciones por 16 mill.
Hoy se cancelan todas las operaciones hechas ayer con mas de 60% de variación de precio …..
http://blogs.wsj.com/deals/2010/05/06/four-mega-drops-of-the-flash-crash-sam-adams-goes-flat/
y si el blog de Wall Street Journal no les parece suficientemente confiable:
Da para reflexionar y opinar muchísimo. Hoy estoy sin tiempo. Tal vez mis queridos amigos bloggers me puedan hacer la gamba...
ayer hubo un error de trading (o un ataque terrorista según algunas versiones) y un desk puso ventas por 16.000 mill. cuando tenia que vender acciones por 16 mill.
Hoy se cancelan todas las operaciones hechas ayer con mas de 60% de variación de precio …..
http://blogs.wsj.com/deals/2010/05/06/four-mega-drops-of-the-flash-crash-sam-adams-goes-flat/
y si el blog de Wall Street Journal no les parece suficientemente confiable:
Dear Client,
NASDAQ Operations has recently updated the status of the following NASDAQ Market System(s) to the NASDAQ Trader website:
Pursuant to rule 11890(b), NASDAQ, on its own motion, will cancel all trades executed between 14:40:00 and 15:00:00 greater than or less than 60% away from the consolidated last print in that security at 14:40:00 or immediately prior. This decision cannot be appealed. NASDAQ has coordinated this decision with all other UTP Exchanges. NASDAQ will be canceling trades on the participant’s behalf. The stocks affected and the break points will be disseminated shortly.
Please refer to the link for additional system status updates.
http://www.nasdaqtrader.com/Trader.aspx?id=MarketSystemStatus
Note: The text beginning with "http" in this mail message is a link to a NASDAQTrader.com page. If you can't click on the link in this message, cut and paste it into your browser's "Address" box (near the top of the browser window).
You may also have to cut and paste the link into the browser's "Address" box if it appears truncated.
Please contact us if you have any questions.
Kind regards,
Trader Support
Da para reflexionar y opinar muchísimo. Hoy estoy sin tiempo. Tal vez mis queridos amigos bloggers me puedan hacer la gamba...
3.5.10
NPOV
A través del universo existen discontinuidades, espacios vacíos donde uno puede súbitamente aparecer y contemplar el movimiento abrumador de todo lo demás. No grites, oh! alma inmóvil. Cierra los ojos y expande tu paz. Encuentra la letra c en la palabra caos.
30.4.10
Una reflexión políticamente incorrecta acerca de las desgracias ajenas
Gracias a la fascinación morbosa que me genera el sector policiales, tanto de los informativos como de los periódicos, y lamentablemente también a casos puntuales têt à têt; he llegado a la conclusión de que los familiares de las víctimas de homicidio en ocasión de robo, la mayor de las veces aseguran que pagarían gustosos (incluso el doble de la suma en cuestión) con tal de tener a su ser querido nuevamente del lado de los vivos. Nótese que me refiero a la no despreciable cantidad de hechos en los que el delincuente escapa sin haberse hecho del botín (no vale sacrificar dinero sobre el cual, de todos modos, ya no se tiene disponibilidad). Además estoy suponiendo que las declaraciones en ningún caso son hipócritas, sino que responden a un sentimiento genuino (que por lo general es que la vida no tiene precio).
Ahora bien, es obvio que regresar a un muerto a su estado anterior escapa las posibilidades de la tecnología actual. Nos debemos situar un instante antes, en el que una especie de rematador walrasiano omnipresente, le informa al agente que un ser querido está por perder la vida, y entonces negocia la suma con la cual puede evitarlo. Si sumaramos las sumas de todos los casos sumariados que se dan en el país estoy seguro que llegaríamos a un resultado sorprendente. Lamentablemente Google no brinda tanta información acerca de estos guarismos como la que brinda acerca de las palabras panavocálicas. Que va ser, es una deuda pendiente que tienen.
Como el antedicho rematador tampoco existe en las condiciones actuales, nos debemos situar otro instante antes, pero al hacerlo, perdemos a nuestro sujeto. Ya no sabemos con certeza quienes serán las víctimas. Lo óptimo sería entonces abonar un seguro cuya prima sea la suma en cuestión multiplicada por la probabilidad de ser víctima fatal en un robo. Si lo abonara toda la población se llegaría (en promedio) al mismo resultado sorprendente. Estamos hablando en la mayoría de los casos de una prima de alredor de $20, a cambio de la famosa tranquilidad perdida de que salís a la calle y no sabes si te matan. Claro que continuarían ocurriendo robos comunes, pero esta claro que la tranquilidad con la que uno lo afronta no es la misma si se tiene la seguridad de que no perderá la vida.
Llegado este punto, debemos discutir a donde va a parar el dinero. Es claro que no puede ser a las manos del delincuente, ya que se estaría incentivando esa actividad ilegal en contra de la actividad productiva. Nuevamente tenemos que ir un período hacia atrás, y utilizar el dinero en todos los medios necesarios para evitar la aparición del ladrón-homicida. Esta fuera de los alcance de este post la discusión acerca de si esto se debe hacer “a la Patti” (con mayor fuerza policial y judical) o “a la progre” (con educación). Sólo adelanto que banco la segunda opción sabiendo que lo que va dentro del paréntesis es mucho y muy complejo.
A todo esto, me estan avisando de producción que tal instrumento ya existe hace batante rato. Se llama impuestos. Puta que te parió, veniamos bien y la cagaron… Todo esta perorata para llegar a la conclusión tan poco interesante de que cuando quieren subir los impuestos y la gente dice que no quiere pagarlos, estan siendo contradictorios; a no ser que perciban que los fondos no van a ser correctamente aplicados. Fiasco de blogger que resulté ser…
Ahora bien, es obvio que regresar a un muerto a su estado anterior escapa las posibilidades de la tecnología actual. Nos debemos situar un instante antes, en el que una especie de rematador walrasiano omnipresente, le informa al agente que un ser querido está por perder la vida, y entonces negocia la suma con la cual puede evitarlo. Si sumaramos las sumas de todos los casos sumariados que se dan en el país estoy seguro que llegaríamos a un resultado sorprendente. Lamentablemente Google no brinda tanta información acerca de estos guarismos como la que brinda acerca de las palabras panavocálicas. Que va ser, es una deuda pendiente que tienen.
Como el antedicho rematador tampoco existe en las condiciones actuales, nos debemos situar otro instante antes, pero al hacerlo, perdemos a nuestro sujeto. Ya no sabemos con certeza quienes serán las víctimas. Lo óptimo sería entonces abonar un seguro cuya prima sea la suma en cuestión multiplicada por la probabilidad de ser víctima fatal en un robo. Si lo abonara toda la población se llegaría (en promedio) al mismo resultado sorprendente. Estamos hablando en la mayoría de los casos de una prima de alredor de $20, a cambio de la famosa tranquilidad perdida de que salís a la calle y no sabes si te matan. Claro que continuarían ocurriendo robos comunes, pero esta claro que la tranquilidad con la que uno lo afronta no es la misma si se tiene la seguridad de que no perderá la vida.
Llegado este punto, debemos discutir a donde va a parar el dinero. Es claro que no puede ser a las manos del delincuente, ya que se estaría incentivando esa actividad ilegal en contra de la actividad productiva. Nuevamente tenemos que ir un período hacia atrás, y utilizar el dinero en todos los medios necesarios para evitar la aparición del ladrón-homicida. Esta fuera de los alcance de este post la discusión acerca de si esto se debe hacer “a la Patti” (con mayor fuerza policial y judical) o “a la progre” (con educación). Sólo adelanto que banco la segunda opción sabiendo que lo que va dentro del paréntesis es mucho y muy complejo.
A todo esto, me estan avisando de producción que tal instrumento ya existe hace batante rato. Se llama impuestos. Puta que te parió, veniamos bien y la cagaron… Todo esta perorata para llegar a la conclusión tan poco interesante de que cuando quieren subir los impuestos y la gente dice que no quiere pagarlos, estan siendo contradictorios; a no ser que perciban que los fondos no van a ser correctamente aplicados. Fiasco de blogger que resulté ser…
20.4.10
Lost in Geopositioning
11 de julio de 2004.
48 grados 51 minutos 58 segundos latitud Norte
2 grados 23 minutos 15 segundos latitud Este
Recalculando.
– ¡La puta madre!
– ¿Qué?
– Otra vez me pasé.
– Bueno, no pasa nada, ahora te dice de nuevo por dónde agarrar. –Avance 200 metros y doble a su derecha. – ¿Ves?
– Si, pero ¡cada vez que recalcula me la hace más complicada! Cuando salimos todo el viaje era agarrar tres avenidas, y ahora ya es el quinto pasaje que me hace agarrar.
– ¡Cuidado!
– ¡¿Qué?!
– ¿No ves que es contramano?
– Bueno, pará, tampoco para que grites así. – Pone las balizas – Me hiciste pegar un cagazo bárbaro. Además, no puede ser, si me está diciendo que doble por acá.
– Pero, ¿Sos enfermo? ¿No ves que vienen los autos de frente? Doblá en la próxima, y después retomás.
– Ya te dije que si no hago lo que dice después es más quilombo, esperemos que pasen esos autos y después nos mandamos.
– ¡Pero es contramano! – Bocinazo desde atrás
– ¡No es contramano! – Acelera a fondo en primera, el motor mufa sus revoluciones por minuto, se orilla cruzando la bocacalle. – Mirá, andá y preguntale a ese tipo que está ahí si podemos doblar por acá.
– …
– ¡Andrea!
– Preguntale vos, pelotudo.
– Pero vos te manejas mejor con el idioma, y estos tipos son flor de turros, no se bancan a los turistas. Dale Andre, no estés enojada, hagamos esto juntos, si no nos ayudamos no vamos a llegar más al hotel.
– …
– ¡Monseniour! – Dirigiéndose al hombre – Excuse muá, ¿sabés vous si cette rue va lá ou ici?
– Sir, I´m afraid the direction of this street changes at noon. You can´t go in that direction right now.
– O. Well, thank you very much. – Cerrando la ventanilla – No puede ser, estos tipos están locos. Primer mundo las pelotas. – Da marcha atrás.
Recalculando.
– ¡La puta madre!
– ¡Podés dejar de gritar! Vas a despertar a los chicos y ahí te quiero ver.
– No me vengas con eso ahora. Fue tu idea traerlos. Te dije veinticinco mil veces que no se puede recorrer Europa con chicos chicos. Además eran dos semanitas nada más, y con tu vieja están bárbaro. Ahora estarían felices en el cine o en el Shopping en vez de embolarse todo el día museo tras museo.
– Fabián, se hace de noche y estamos perdidos. Vamos a perder la reserva del hotel. Apagá esa mierda y agarrá por donde yo te digo.
– No estamos perdidos, y esa “mierda” es justamente lo único que hace que no lo estemos. Decime, ¿qué pretendes que hagamos? ¿nos vas a guiar con el recuerdo de un viaje que hiciste hace quince años?
– Bueno, pará. Tranquilicémonos un poco. Mirá, Buenos Aires siempre dicen que la construyeron como a París. Acá deberíamos estar más orientados que nunca. Ahí a dos cuadras recién pasamos por el Cementerio de Pere Lachaise, que viene a ser como la Chacarita.
– ¿Qué?
– Hacé lo que te digo. Nuestro hotel está entre dos hospitales que están pegaditos, como el Ramos Mejía y el Francés. Entonces tenemos que agarrar la lateral del cementerio, Warnes, hasta encontrar un parque circular como el Centenario. La avenida que está del otro lado es como Diaz Velez.
– Entonces, ¿Philippe Auguste es Warnes?
– Sí. Diaz Velez seguís derecho una, dos avenidas, doblás a la derecha, tres avenidas más y ya sería Belgrano. Ahí doblás a la izquierda.
– Esperá, mirá. ¡Un parque! ¡Como el Centenario! – Uno de los niños se medio despierta.
– Mhh, ¿ya llegamos?
Recalculando. Error. Distancia al destino superior a la admitida. 11,067.9 km.
– Ya estamos cerca amor.
– Fabián.
– ¿Viste?
– Si, ví. Fabián ese ES el Parque Centenario. Estamos en Buenos Aires. ¡Guarda! ¡El colectivo!
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El auto lo dejamos tirado ahí nomás. Como pudimos nos tomamos un taxi casa. El Jet Lag en este tipo de viajes es terrible. La mezcla de sensaciones era extraña. Se había terminado nuestro viaje abruptamente; pero a la vez, habíamos descubierto la forma de transportarse más rápida del mundo. Viajes instantáneos Buenos Aires-París sin escalas y sin aduanas. Un negoción. Lamentablemente cuando intentamos el proceso inverso fracasamos rotundamente. Aparentemente en algo influye el hecho de que Buenos Aires se construyó a semejanza de París pero París no se construyó a semejanza de Buenos Aires. Ahora todavía tenemos un temita pendiente con migraciones. Nuestro abogado trabaja noche y día buscando una explicación presentable para nuestro extraño regreso.
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