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31.8.14

Continuidad de los parquets


Había empezado a leer la novela unos días antes. La eligió en una librería de la Avenida Corrientes sin siquiera pispear la contratapa. Todo parecía adecuado: unas 600 páginas, tapa dura, tipografía grande pero elegante. Además, no tenía tiempo para averiguaciones, ya le quedaban pocas páginas en la última entrega de la trilogía “Caballo de Fuego”.

Los primeros capítulos fueron duros, siempre le costaban un poco hasta que se aprendía los nombres de los personajes y se enganchaba. Para colmo le tocaron varios días de subte insanamente repleto, por lo que llegaba a leer unas míseras dos páginas en todo el trayecto, siempre que pusiera los codos un poco en punta. Pero ese martes podía darse el lujo de retrasarse un poco. Parada en el andén, sintió el viento por la espalda de la formación que llegaba en dirección contraria. Divisó un buen asiento por la mitad, lejos de las puertas  por donde podía subir una embarazada o algún viejo lastimoso, y dejó caer su humanidad con gusto. Contaba con unos extensos cincuenta minutos de plácida lectura.

26.10.10

Incompletitud de mercados en la industria pornográfica

En mis ocasionales incursiones en el submundo de la pornografía (con fines puramente académicos, por supuesto) he notado una curiosidad en la estructura utilizada para nomenclar los productos. Dentro de lo que es pornografía heterosexual para hombre (la mayor parte) se suele utilizar en los títulos adjetivos varios respecto del busto y trasero de la chica en cuestión, pero a la hora de elegir sustantivos se recurre a “teen” o “babe” para las menores o; “MILF” (Mother I’d Like to Fuck) o “cougar” (una especie de gato salvaje americano) para las mayores de 30. Parece haber un vacio de oferta en el rango etario de 20-30 años. Pero al observar con mayor detenimiento uno encuentra que existe esa mano de obra, y que por algún tipo de determinación externa, se decide llamar a toda veinteañera que se mantiene en buen estado “teen” y las que ya están un poco baqueteadas pasan directamente a la categoría “MILF”. Uno se podría preguntar acerca del porque de semejante actitud, sobre todo teniendo en cuenta que esa parece ser la edad de preferencia por la mayoría de los hombres para sus encuentros sexuales.
Mi hipótesis es que a raíz de la liberación sexual que se viene dando en las últimas décadas, la industria debió polarizar sus productos para subsistir. Ofrecer lo que todavía no es tan sencillo de obtener, de allí la aparición de videos con embarazadas, mutiladas y la inclusión de elementos como juguetes sexuales insalubremente enormes o vomito (para los que no sepan de que hablo pueden googlear bajo su propio riesgo “2 girls 1 cup”). El sexo tradicional de un hombre con una mujer, por mas bella que esta sea, y por mas logrado que este, esta prácticamente extinto.
Un caso paradigmático de la web 2.0 es el sito de intercambio de videos caseros “Poringa” cuyo slogan pasa frecuentemente desapercibido: “Placer Colectivo”. Puedo imaginarme a un alto ejecutivo de la “Adult Cobra Entertainment Services” con estado de resultado lleno de números rojos, gritando desaforadamente “Could somebody stop those fucking commies?!”.

13.4.10

Trastorno tras trastorno

La idea para este post era, a partir del Trastorno Obsesivo Compulsivo de las Alpargatas de perejil, escribir un texto en base a palabras que contengan las 5 vocales. Como soy un vivo bárbaro hice un poco de googleo para contar con mayor armamental. Decepcionado, encontré que hay muchos vivos en el mundo que ya habían hecho lo mismo, y habían escrito cosas mucho más lindas que la porquería que yo había armado. Particularmente curioso me resulto el caso de la escritora valenciana Lucía Etxebarría, quien pecó de ingenua como yo y en un programa de TV afirmó que la única palabra en español con 5 vocales es murciélago. En ese momento avalancha de cartas llegaron a los diarios españoles, por ejemplo:
¡Confiturera, frene la euforia! Un arquitecto escuálido llamado Aurelio (o Eulalio, no estoy seguro) dice que lo más auténtico es tener un abuelito que lleve un traje reticulado y siga el arquetipo de aquel viejo reumático, desahuciado y repudiado, que consiguiera en su tiempo ser esquilado por un comunicante que cometió adulterio con una encubridora cerca del estanquillo (sin usar estimulador).
Señora escritora: si el peliagudo enunciado de la ecuación la deja irresoluta, olvide su menstruación y piense de modo jerárquico. No se atragante con esta perturbación, que no va con su milonguera y meticulosa educación, y repita conmigo, como diría Cantinflas: ¡Lo que es la falta de ignorancia!

Todo muy lindo, pensé, pero realmente es poco decoroso decir "palabra con 5 vocales", tiene que tener un término propio. Ese término, pensé nuevamente (y ya me salía humo de la cabeza), debería cumplir con la misma propiedad que define; como la palabra esdrújula, que siempre me pareció muy bonita. Algo así como "vocalicesmu". Iba a dejar abierta la puerta para que mis escasos pero valiosos lectores propusieran alternativas, pero antes de postear googleé un poco más para que no me pase como a la pobre Lucía, y zas! Efectivamente estas palabras se denominan usualmente Panavocálicas o Pentavocálicas.
Te odio Google.

ejemplos 1
ejemplos 2