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2.10.12

letra de CVTV (Constantemente viendo televisión)

Según fuera interpretada en "El Recital" (Sala Zitarrosa 2002) por Gustavo Pena "El Príncipe"

CVTV (Constantemente viendo televisión)


CVTV (Constantemente viendo televisión)

Constantemente vindo televisión
Constantemente vindo televisión
Televisión, televisión, televisión

Alfonso es un …
Quieren que vos seas algo y algo nunca es alguien
Vos tenés entonces cosas para defender
Ellos quieren ser los dueños de tu pensamiento
Te quieren usar el cuerpo, te quieren tener…
¿Cómo?

Constantemente vindo televisión no, no, no
Constantemente vindo televisión
Televisión, televisión, televisión

Alfonso es un tipo VIP para sus amigos
Pero para me it´s not this, me quiso morder
No hay Madonnas ni Sex Pistols en Montevideo
Somos un espejo ciego, que le vas a hacer…

Constantemente vindo televisión no, no, no, no
Constantemente vindo televisión
Televisión, televisión, televisión

Deja esa abeja que no hace miel
Eso es la ausencia del amor
Entre piel y piel, sombras en el sol
Entre vos y él, o entre vos y ellos

Constantemente vindo televisión
Constantemente vindo televisión
Televisión, televisión, televisión

Nancy esconde cosas feas bajo sus perfumes
Toda esa pseudocultura tiene que caer!
Como aquel gigante de oro con los pies de barro
Mirala bien a los ojos y la vas a ver

Constantemente vindo televisión
Constantemente, constantemente

Deja esa abeja que no hace miel
Eso es la ausencia del amor
Entre piel y piel, sombras en el sol
Entre vos y él, o entre vos y ellos

Constantemente vindo televisión
Constantemente vindo televisión
Televisión, televisión, televisión


(vamos a jugar un poco)

Chau!

Créase o no, estoy posteando la letra porque buscándola en Google no la encontré (y probé de todas las formas posibles). Están los videos y los audios, pero la letra simplemente no está. Por lo tanto pido disculpas si el oído me pifió en alguna palabra.

30.9.10

El Beso del Hombre Gato Montés (Parte II)

Parte I

L – E –O – guión bajo – M – O – N – T – I – L – L – O – at – P – I – X – B – O – X. Tecleó con cierto sigilo, aunque estaba sola en su casa. Sonrió al darse cuenta de la ironía de llamarse Leonardo (¿o tal vez Leopoldo?) y elegir ser gato montés. Obviamente antes de establecer comunicación se puso a husmear sus fotos y datos públicos. Ahora que lo podía observar más tranquila y en detalle, se dio cuenta de que le gustaba más de lo que ella pensaba. El apellido también aparecía como una especie de coincidencia. Ingeniería en Materiales, investigador en Energía Atómica; las cuentas cerraban, exactamente la clase de loquitos que se anotaron en primer lugar cuando se ofreció la experiencia al público general. Además sabía que en ese rubro le permitían amplias licencias. Tenía 32 años. No estaba segura si le habría dado más o menos. En el aspecto de su piel y pelo parecía más viejo, pero en otras cosas que no sabría precisar lucía mucho más joven. En cuanto ya no hubo más para indagar, inercialmente inició comunicación, presa del pánico cancelo el pedido inmediatamente. Tenía muy en claro lo irracional de su accionar. Él vería el registro del pedido cancelado, y era peor, porque entonces él ya sabía como contactarla. Se acostó hundiendo fuerte la cara en la almohada. Creyó que con la adrenalina a tope le costaría dormirse, pero en un instante ya era de mañana y estaba en camino al trabajo. En la puerta la esperaba Delfina.
- Decime ya que tiraste ese papelito mugroso.
- Si Delfi, lo tire en el primer tacho después de bajarme.
- Bueno, vení que quiero presentarte a alguien.
El payaso era un gesticulador nato. Tenía uno en particular; manos extendidas paralelamente a la altura de las costillas, palmas enfrentadas, movimiento sincrónico hacia arriba y abajo; que le parecía de algún tipo de fijación fálica, pero bueno allá él. Ella pensaba en Leo. No lo conocía y sentía que se estaba enamorando. Pero si no lo conocía, ¿de quién se estaba enamorando? ¿De aquella persona, de quien conocía algunos datos básicos y visto algunas de sus fotos antes de irse de vacaciones a un cuerpo de gato montés? ¿O de aquel pobre bicho que ahora encarnizaba en cuerpo humano, vaya uno a saber con cuanta conciencia de ello, pero que le había susurrado sin vacilar “Llamame” en un tipo de conexión de energías, que todavía al recordarla la estremecía?
Cuando estaba por llegar a su casa, le llegó un texto de él: “No seas boba, veníte hoy a casa, te espero con un vino y un plato de pasta. W.E. Pauli 137 3° 5”.
De habérselo encontrado en su departamento lo hubiese echado a las patadas, o incluso si hubiese sido en el subte. Pero la posibilidad de entrar en esa casa era demasiado tentadora. Tal vez podría averiguar la fecha de retorno del Sr. Montillo. Había escuchado de algunas pocas osadas que habían mantenido relaciones con ciertos tipos, con cierta frecuencia, y que entonces al retornar el dueño de aquel cuerpo sometido sexualmente durante meses, mantenía la relación; muchas veces sin saber lo que había ocurrido antes, confundiendo ese sensación confortable del olor familiar con amor.
El departamento parecía un poco desordenado, evidentemente no había programado la visita de ninguna empleada doméstica durante su ausencia. Se sentaron a comer, al principio en silencio. Ella estaba nerviosa, comió poco y bebió de a largos sorbos el vino que parecía darle coraje. Él intentaba hablar de asuntos triviales, cuando por fin ella se animó a responder con algo más que monosílabos, se propuso ir elevando la complejidad de la conversación, testeando cual sería el límite en el raciocinio. Parecía ir bastante bien, de todos modos el experimento estaba destinado a fracasar ya que el vino empezaba su segundo ciclo de efectos, y una imagen fugaz le recordó las bromas obscenas que hacían las chicas con respecto al sexo con alguien como él. Se sabe que son brutos, no tienen demasiada técnica para la estimulación, pero pasión no les falta y aguante menos. Fantaseaba con su cuerpo desnudo, espalda y trasero, cuando percibió que la sombra que lo representaba sentado al otro lado de la mesa ya no estaba. Una mano en la cintura la hacía girar sentada sobre su propio eje, y unos labios, esos labios la besaban fuerte.

3.9.10

La última crisis capitalista

Leyendo a Santiago Alba Rico tengo una especie de visión apocalíptica mezclada con sueño húmedo.
Los 950 millones de hambientos avanzan deborando paredes, semáforos y estatuas.
Los 4.750 millones de pobres salen a robar todos juntitos con su abominable número como única arma.
Los 1.000 millones de desempleados se ponen todos a trabajar, en lo que les da la gana.
El 50% de la población mundial activa se sienta en ese mismo instante en el suelo exigiendo condiciones laborales adecuadas, amenzando sumarse a los 1.000 millones de nuevos trabajadores libres.
El 45% de la población mundial migra al curso de agua potable más cercano y empieza a beber hasta secar las tomas de agua corriente.
3.000 millones de personas se ponen a cagar en las calles.
113 millones de niños invadiendo las mejores escuelas de elite del mundo, enseñandole a los pibes que encuentran ahi dentro como se juega al fúbol.
875 millones de analfabetos crean su propio idioma, el segundo más hablado del mundo después del chino.
12 millones de niños se dejan de morir, salen volando y se sientan cada uno en una nube, de modo que se vuelve imposible mirar al cielo y no ver uno de ellos.
13 millones de personas adquieren superpoderes debido al deterioro del medio ambiente y al cambio climático.
16.306 especies invaden las ciudades al mejor estilo Twelve Monkeys, las más violentas se ponen a destripar humanos, otras simplemente se dejan observar en su belleza inhibiendo cualquier reacción medianamente coherente.

¿Y las 1.000 empresas multinacionales y los 2.500.000 millonarios? Ah! Esos entienden que están presenciando la última crisis capitalista, que la revolución ha triunfado del modo más inesperado y deciden regalar todo. Onda como The Giving Pledge pero en serio, sin esperar a morir.

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Un post extraño, sabrán disculpar, era esto o ponerme a cantar "el piki-piki"

14.8.10

El Beso del Hombre Gato Montés (Parte I)

Venía caminando por 25 y sabía que al doblar a la derecha en Alem sentiría el viento frío que sube desde el río al atardecer, sobretodo en las mejillas. Pensaba en la polémica que se venía dando en el Congreso desde hace unos meses por las actividades de una empresa anglo-holandesa dedicada a la bio tecnología. El cuello estaba rodeado por una bufanda interminable, casi como la chalina de la Duncan, no llevaba guantes pero tenía las manos dentro de la manga de la campera, asi que las mejillas eran el único problema. El servicio era carísimo, pero eran los únicos que hacían una cosa así, T-R-A-N-S-M-E-N-T-I-Z-A-C-I-Ó-N, o en buen criollo la mudanza del estado conciente a un cuerpo animal; es decir, no-humano. Se imaginó que al avanzar unos metros por Alem, frenando a paso cortito por la bajada, se la iba a encontrar a Delfina apoyada contra el poste, y así ocurrió. La duración de la experiencia se determina antes por escrito, puesto que después de la mudanza y dependiendo de la especie elegida, se hace un tanto difícil la comunicación con el cliente. Pudo prever que la primera pregunta iba a ser como le había ido en el simulacro de incendio, ya que ella había conseguido novio así, y hacía meses que la venía machacando con este día. Frecuentemente también pensaba, con cierta pena, en los animalitos que perdían la vida en el proceso; y también, con cierto asco en los gélidos cuerpos humanos, como en ataúdes, en estado de suspensión. A pesar de haber cumplido con el compromiso de estar bien vestida y perfumada, su amiga le disparó la pregunta antes de bajar el pie del cordón, cruzando por mitad de cuadra se acordó que era más peligroso, sobre todo ahí que por la subida no hay más de 40 metros de visibilidad, pero ya estaban más cerca de la otra orilla. Obviamente no era la única afligida por la situación, otras personas más aguerridas, como los que se agrupan en defensa del bienestar de los animales, habían logrado imponer su grito en el Congreso. Se distrajo al tomar inconcientemente un volante que le entregaba una señora bajita, justo donde empieza la escalera del subte; Topo, sentenció Delfina sin vacilar, son excelentes en ese negocio. Al pasar por la televisión del café, vió como en el Congreso seguían considerando el retruco con el que habían salido los ingenieros de la compañía: en lugar de sólo mudar la conciencia humana al cuerpo animal, mudan también en el mismo procedimiento, la conciencia animal al cuerpo humano. Mientras hacían la cola para sacar boleto, soportaba las críticas de su amiga, por estar sola, porque no la escuchaba, porque salía poco de su casa, porque no se interesaba en nada, porque no hacía caso, porque miraba para cualquier lado. Ella para sus adentros, razonaba que era una solución WIN-WIN: no se perdía ninguna vida y los clientes se ahorraban todos esos costos de la criogenización, incluso parece que había algunos ecologistas que defendían a la empresa porque notaban que la experiencia reforzaba la empatía con los animales, y también aumentaba los donativos. Paso cortito adelante y no pensó más, se quedo como con la última ese de donativos, flotando en el aire, tuvo como una calma y alcanzó a decir: ESE. ¿Ese? Preguntó sorprendida Delfina que parecía no dejar de hablar. Sabía que era común, especialmente con las especies más dóciles, la asignación de alguna tarea sencilla en intervalos regulares, con lo que el cliente podía financiar, al menos parcialmente, su sustento. Sí, ese. No mi amor, ese es gato montés dijo Delfina. ¿Segura? Preguntó ella mientras recordaba que Delfina tenía excelente ojo para estas cosas. Y si, estaba segura. Incluso ella se habría dado cuenta de lo evidente de no estar obnubilada por la carencia de sexo. Abundante vello facial, posición corporal acechante, y ahí nomás lo terminó de confirmar cuando evidentemente se sintió observado y se dio vuelta como buscando al observador. Cuando le encontró la mirada, largó una sonrisa franca, como si se hubiese relajado al confirmar que era un cuerpo minúsculo de muy-poco-amenzante carita. Ella puso la mirada fija en el suelo, oleadas de adrenalina le recorrían el cuerpo, sabía el tipo de condena social que había para quienes intimaran con esos animales encerrados temporalmente en cuerpo humano, y sentía en la oreja la mirada de reproche de Delfina. Pero fue inevitable, ya lo tenía al lado extendiendolé un papelito doblado en cuatro y susurrándole al oído: Llamame.

27.6.10

Inside Conversations

- ¡Iván! Qué suerte que viniste. Estamos teniendo problemas con el servidor desde la mañana.
- Sí, ya sé. Soy yo que estoy haciendo una prueba. Hay que tener el nuevo ambiente listo para el lunes.
- Jajajaja, estás jodiendo. Con todo lo que tienen que hacer va a ser imposible.
- No te creas, vengo de una reunión en la que se acordó contar con todo el apoyo del Directorio. Además hay nuevos socios, gente de poder.
- Me llegó el rumor de Duhalde. ¿Puede ser?
- Sí, estuve hablando con él. Es un tipo interesantísimo.
- ¡Dejate de joder! ¿Qué te contó? ¿de cuando era bañero en Villa Gesell?
- Bueno eso es verdad. Pero también trabajó de chofer para unos tipos pesados en las últimas de Frondizi. Parece que en Misiones había un zurdaje bastante bravo. En una manifestación muere herido de bala un tipo de esos pan de Dios, que siempre le da una mano a todo el mundo. El quilombo que se armó fue enorme. Él dice que fueron sus propios compañeros los que lo mataron, por la bala que encontraron, anda saber. El asunto es que me cuenta que lo hacen manejar una ambulancia hasta la morgue, él sin saber nada de todo esto, con dos milicos disfrazados de camilleros. Levantan el muerto y se vienen derechito para Buenos Aires, desaparecen el cuerpo, mientras los otros en el velorio esperando el cajón para armar otra manifestación.
- Pero… Eso es una locura.
- Es una enciclopedia de anécdotas. Pegada a esa, se me acordó de otra. ¿Vos sabés quien fue Federico Vattuone?
- No.
- Mirá, si lo googleas te sale que era un cana, sucesor de Vucetich en todo lo que es CSI. Pero que en la historia interna lo consideran un garca. Parece que una vuelta estaba muy complicado un oficial amigo de él, que le había pegado un tiro a un pibito. La defensa de este oficial era que un bulldog lo había agarrado al pibito y lo estaba destrozando. Cuando le quiere meter un balazo al perro, le yerra y se la da al chico.
- Puuu…
- Vattuone apoyó la versión de la defensa y lo largaron. Pero claro, a partir de ahí cada vez que había un gatillo fácil, traían a cualquier bicho muerto de hambre para que mordisquee un rato el fiambre. Y después le mandaban cartas para que los banque. Obviamente nunca se prestó para este tipo de cosas y un poco le hicieron la cruz.
- Iván… Es terrible, todas estas cosas que me contás.
- No es terrible boludo. ¿A mi sabés que me hace acordar? Cuando le mandaban cartitas a Soldán.
- ¿Qué cartitas?
- Es un mito urbano re conocido. En los ´80 había una publicidad con Silvio Soldán que decía que la Quinela y Soldán “son tu puente para la fortuna”. Y como todos los cabuleros son rapidísimos para armar fantasía, se corrió la bola que si le dejabas una nota a Silvio tirada debajo de un puente, ganabas. Mucha gente incluso ponía su dirección, y si bien, no se sabe de ninguno que haya ganado con éste método, se dice que a algunos los fueron a visitar Silvio y Silvia, que se quedaron a cenar y todo. Una especie de reyes magos tercermundistas.
- Vos me estás forreando. Dale que tengo que trabajar…
- Pero si es así. Este tipo de historias parecen increíbles pero son reales. Hay una distinción entre verosímil y verdadero. ¿Nunca escuchaste sobre Pedro Armani?
- ¿Qué es? ¿El hijo no reconocido de Giorgio?
- Lo llaman “La pesadilla del Call TV”. El tipo es abogado pero sabe de todo: Matemática, Física, Electrónica, Informática, Filosofía.
- ¿y?
- Y resulta que el tipo aparece en todos los Call TV y los gana todos.
- Pero, ¿está arreglado?
- ¡No! Tiene estudiado el programa que hace la selección automática de llamados y de alguna manera saca líneas con numeración que tengan más chances de salir. Tiene decenas de líneas tomadas. Las pone a nombre de parientes y amigos. Y de todos lados del país. Y los juegos, los saca siempre. Se conoce todos los trucos, como cuando en el fondo aparecen unas rayitas y son números romanos que tenés que tomar en cuenta para la suma. Algunos cometieron la boludez de cortarle cuando se dan cuenta que es él, y como es abogado les termina sacando más guita por los juicios que por los juegos. En lo que va del año estiman que lleva ganado unos $250.000
- Un fenómeno.
- Si, un par de veces se ha equivocado. Y los hijos de puta después se pasan todo el programa gastándolo. La conductora dice “Para vos, que en el juego anterior le erraste por uno, va este baile”. Y la conductora se pone a mover el culo. Obviamente la mina todo lo que dice se lo cantan de dirección. Y cuando salta un celular de Armani, se avisa a toda la producción para que estén atentos.
- Al final vos también tenías tus historias guardadas, como Duhalde. Che, ¿es verdad que el tipo es como el zar de la droga en Gran Buenos Aires?

¡PUM!

19.5.10

Más vale pájaro en mano

Mamá Gorrión cubre a su pichón bajo su ala y le susurra:

-- ¿Ves aquellas palomas como se acercan a la mano de quien les da de comer? ¿Ves como comen contentas y se ponen rechonchas de maíz pisingallo? Y en su visión cortoplazista tienen razón en evaluar que ese humano es inofensivo y no tiene intenciones de lastimarlas. Pero no son capaces de notar que es ese contacto obsceno el que les propina el aborrecimiento humano. Y las matan, las envenenan, las patean, las espantan, les ponen pinches para que no puedan sentarse y otras maldades que te contaré cuando seas mayor.
Nosotras las paseriformes, vivimos de lo que cae al piso, no llegamos a pesar 40 gramos, y sin embargo logramos sobrevivir en virtualmente todo asentamiento humano desde hace siglos. Porque jamas, pero JAMAS, por más bondadoso que parezca y efectivamente sea el humano, lo dejamos que se acerque. Volamos fuera de alcance y una vez que el alimento está a distancia suficiente, si estamos de buen humor, los dejamos que nos observen a la lejos. De otro modo, no pasaría mucho hasta que notasen los detalles: los plieges en nuestras patas, la aberrante densidad de fotoreceptores en nuestros ojos, la asimetría en nuestro plumaje. Entonces, si nos ponen en una jaula, nos morimos. HAY que morirse. Porque el vínculo mantiene la especie. Y la especie es más importante que el ejemplar. Porque el amor es esa fuerza que destila de la tensión que se genera entre dos cuerpos, a la distancia.

-- Sí mamá.

8.3.10

Historia del Bicho

Hubo una vez un insecto que se sintió solo. Entre miles de millones de otros insectos de su misma clase, y de otras también, no supo sentir otra cosa más que soledad. Fumó hierbas y bebió alcholes, consultó amigos y tarotistas, bailó diversos compases y jugó rojo en la ruleta. Probó postres tentadores y experimentó con otros idiomas, especialmente el chino mandarín. Mas luego, después de todo, y sobre todo después de nada: se sintió sólo. Todo porque la Sra. Insecto ya no le amaba.