Parte I
L – E –O – guión bajo – M – O – N – T – I – L – L – O – at – P – I – X – B – O – X. Tecleó con cierto sigilo, aunque estaba sola en su casa. Sonrió al darse cuenta de la ironía de llamarse Leonardo (¿o tal vez Leopoldo?) y elegir ser gato montés. Obviamente antes de establecer comunicación se puso a husmear sus fotos y datos públicos. Ahora que lo podía observar más tranquila y en detalle, se dio cuenta de que le gustaba más de lo que ella pensaba. El apellido también aparecía como una especie de coincidencia. Ingeniería en Materiales, investigador en Energía Atómica; las cuentas cerraban, exactamente la clase de loquitos que se anotaron en primer lugar cuando se ofreció la experiencia al público general. Además sabía que en ese rubro le permitían amplias licencias. Tenía 32 años. No estaba segura si le habría dado más o menos. En el aspecto de su piel y pelo parecía más viejo, pero en otras cosas que no sabría precisar lucía mucho más joven. En cuanto ya no hubo más para indagar, inercialmente inició comunicación, presa del pánico cancelo el pedido inmediatamente. Tenía muy en claro lo irracional de su accionar. Él vería el registro del pedido cancelado, y era peor, porque entonces él ya sabía como contactarla. Se acostó hundiendo fuerte la cara en la almohada. Creyó que con la adrenalina a tope le costaría dormirse, pero en un instante ya era de mañana y estaba en camino al trabajo. En la puerta la esperaba Delfina.
- Decime ya que tiraste ese papelito mugroso.
- Si Delfi, lo tire en el primer tacho después de bajarme.
- Bueno, vení que quiero presentarte a alguien.
El payaso era un gesticulador nato. Tenía uno en particular; manos extendidas paralelamente a la altura de las costillas, palmas enfrentadas, movimiento sincrónico hacia arriba y abajo; que le parecía de algún tipo de fijación fálica, pero bueno allá él. Ella pensaba en Leo. No lo conocía y sentía que se estaba enamorando. Pero si no lo conocía, ¿de quién se estaba enamorando? ¿De aquella persona, de quien conocía algunos datos básicos y visto algunas de sus fotos antes de irse de vacaciones a un cuerpo de gato montés? ¿O de aquel pobre bicho que ahora encarnizaba en cuerpo humano, vaya uno a saber con cuanta conciencia de ello, pero que le había susurrado sin vacilar “Llamame” en un tipo de conexión de energías, que todavía al recordarla la estremecía?
Cuando estaba por llegar a su casa, le llegó un texto de él: “No seas boba, veníte hoy a casa, te espero con un vino y un plato de pasta. W.E. Pauli 137 3° 5”.
De habérselo encontrado en su departamento lo hubiese echado a las patadas, o incluso si hubiese sido en el subte. Pero la posibilidad de entrar en esa casa era demasiado tentadora. Tal vez podría averiguar la fecha de retorno del Sr. Montillo. Había escuchado de algunas pocas osadas que habían mantenido relaciones con ciertos tipos, con cierta frecuencia, y que entonces al retornar el dueño de aquel cuerpo sometido sexualmente durante meses, mantenía la relación; muchas veces sin saber lo que había ocurrido antes, confundiendo ese sensación confortable del olor familiar con amor.
El departamento parecía un poco desordenado, evidentemente no había programado la visita de ninguna empleada doméstica durante su ausencia. Se sentaron a comer, al principio en silencio. Ella estaba nerviosa, comió poco y bebió de a largos sorbos el vino que parecía darle coraje. Él intentaba hablar de asuntos triviales, cuando por fin ella se animó a responder con algo más que monosílabos, se propuso ir elevando la complejidad de la conversación, testeando cual sería el límite en el raciocinio. Parecía ir bastante bien, de todos modos el experimento estaba destinado a fracasar ya que el vino empezaba su segundo ciclo de efectos, y una imagen fugaz le recordó las bromas obscenas que hacían las chicas con respecto al sexo con alguien como él. Se sabe que son brutos, no tienen demasiada técnica para la estimulación, pero pasión no les falta y aguante menos. Fantaseaba con su cuerpo desnudo, espalda y trasero, cuando percibió que la sombra que lo representaba sentado al otro lado de la mesa ya no estaba. Una mano en la cintura la hacía girar sentada sobre su propio eje, y unos labios, esos labios la besaban fuerte.
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14.8.10
El Beso del Hombre Gato Montés (Parte I)
Venía caminando por 25 y sabía que al doblar a la derecha en Alem sentiría el viento frío que sube desde el río al atardecer, sobretodo en las mejillas. Pensaba en la polémica que se venía dando en el Congreso desde hace unos meses por las actividades de una empresa anglo-holandesa dedicada a la bio tecnología. El cuello estaba rodeado por una bufanda interminable, casi como la chalina de la Duncan, no llevaba guantes pero tenía las manos dentro de la manga de la campera, asi que las mejillas eran el único problema. El servicio era carísimo, pero eran los únicos que hacían una cosa así, T-R-A-N-S-M-E-N-T-I-Z-A-C-I-Ó-N, o en buen criollo la mudanza del estado conciente a un cuerpo animal; es decir, no-humano. Se imaginó que al avanzar unos metros por Alem, frenando a paso cortito por la bajada, se la iba a encontrar a Delfina apoyada contra el poste, y así ocurrió. La duración de la experiencia se determina antes por escrito, puesto que después de la mudanza y dependiendo de la especie elegida, se hace un tanto difícil la comunicación con el cliente. Pudo prever que la primera pregunta iba a ser como le había ido en el simulacro de incendio, ya que ella había conseguido novio así, y hacía meses que la venía machacando con este día. Frecuentemente también pensaba, con cierta pena, en los animalitos que perdían la vida en el proceso; y también, con cierto asco en los gélidos cuerpos humanos, como en ataúdes, en estado de suspensión. A pesar de haber cumplido con el compromiso de estar bien vestida y perfumada, su amiga le disparó la pregunta antes de bajar el pie del cordón, cruzando por mitad de cuadra se acordó que era más peligroso, sobre todo ahí que por la subida no hay más de 40 metros de visibilidad, pero ya estaban más cerca de la otra orilla. Obviamente no era la única afligida por la situación, otras personas más aguerridas, como los que se agrupan en defensa del bienestar de los animales, habían logrado imponer su grito en el Congreso. Se distrajo al tomar inconcientemente un volante que le entregaba una señora bajita, justo donde empieza la escalera del subte; Topo, sentenció Delfina sin vacilar, son excelentes en ese negocio. Al pasar por la televisión del café, vió como en el Congreso seguían considerando el retruco con el que habían salido los ingenieros de la compañía: en lugar de sólo mudar la conciencia humana al cuerpo animal, mudan también en el mismo procedimiento, la conciencia animal al cuerpo humano. Mientras hacían la cola para sacar boleto, soportaba las críticas de su amiga, por estar sola, porque no la escuchaba, porque salía poco de su casa, porque no se interesaba en nada, porque no hacía caso, porque miraba para cualquier lado. Ella para sus adentros, razonaba que era una solución WIN-WIN: no se perdía ninguna vida y los clientes se ahorraban todos esos costos de la criogenización, incluso parece que había algunos ecologistas que defendían a la empresa porque notaban que la experiencia reforzaba la empatía con los animales, y también aumentaba los donativos. Paso cortito adelante y no pensó más, se quedo como con la última ese de donativos, flotando en el aire, tuvo como una calma y alcanzó a decir: ESE. ¿Ese? Preguntó sorprendida Delfina que parecía no dejar de hablar. Sabía que era común, especialmente con las especies más dóciles, la asignación de alguna tarea sencilla en intervalos regulares, con lo que el cliente podía financiar, al menos parcialmente, su sustento. Sí, ese. No mi amor, ese es gato montés dijo Delfina. ¿Segura? Preguntó ella mientras recordaba que Delfina tenía excelente ojo para estas cosas. Y si, estaba segura. Incluso ella se habría dado cuenta de lo evidente de no estar obnubilada por la carencia de sexo. Abundante vello facial, posición corporal acechante, y ahí nomás lo terminó de confirmar cuando evidentemente se sintió observado y se dio vuelta como buscando al observador. Cuando le encontró la mirada, largó una sonrisa franca, como si se hubiese relajado al confirmar que era un cuerpo minúsculo de muy-poco-amenzante carita. Ella puso la mirada fija en el suelo, oleadas de adrenalina le recorrían el cuerpo, sabía el tipo de condena social que había para quienes intimaran con esos animales encerrados temporalmente en cuerpo humano, y sentía en la oreja la mirada de reproche de Delfina. Pero fue inevitable, ya lo tenía al lado extendiendolé un papelito doblado en cuatro y susurrándole al oído: Llamame.
Orejeras:
Amado,
Amador,
bicho,
calles,
comportamiento humano,
confusión,
ecología,
error,
experimento,
historias en sueños,
lucha de clases,
muerte,
opuestos,
secreto,
soledad,
subte
13.4.10
Trastorno tras trastorno
La idea para este post era, a partir del Trastorno Obsesivo Compulsivo de las Alpargatas de perejil, escribir un texto en base a palabras que contengan las 5 vocales. Como soy un vivo bárbaro hice un poco de googleo para contar con mayor armamental. Decepcionado, encontré que hay muchos vivos en el mundo que ya habían hecho lo mismo, y habían escrito cosas mucho más lindas que la porquería que yo había armado. Particularmente curioso me resulto el caso de la escritora valenciana Lucía Etxebarría, quien pecó de ingenua como yo y en un programa de TV afirmó que la única palabra en español con 5 vocales es murciélago. En ese momento avalancha de cartas llegaron a los diarios españoles, por ejemplo:
Todo muy lindo, pensé, pero realmente es poco decoroso decir "palabra con 5 vocales", tiene que tener un término propio. Ese término, pensé nuevamente (y ya me salía humo de la cabeza), debería cumplir con la misma propiedad que define; como la palabra esdrújula, que siempre me pareció muy bonita. Algo así como "vocalicesmu". Iba a dejar abierta la puerta para que mis escasos pero valiosos lectores propusieran alternativas, pero antes de postear googleé un poco más para que no me pase como a la pobre Lucía, y zas! Efectivamente estas palabras se denominan usualmente Panavocálicas o Pentavocálicas.
Te odio Google.
ejemplos 1
ejemplos 2
¡Confiturera, frene la euforia! Un arquitecto escuálido llamado Aurelio (o Eulalio, no estoy seguro) dice que lo más auténtico es tener un abuelito que lleve un traje reticulado y siga el arquetipo de aquel viejo reumático, desahuciado y repudiado, que consiguiera en su tiempo ser esquilado por un comunicante que cometió adulterio con una encubridora cerca del estanquillo (sin usar estimulador).
Señora escritora: si el peliagudo enunciado de la ecuación la deja irresoluta, olvide su menstruación y piense de modo jerárquico. No se atragante con esta perturbación, que no va con su milonguera y meticulosa educación, y repita conmigo, como diría Cantinflas: ¡Lo que es la falta de ignorancia!
Todo muy lindo, pensé, pero realmente es poco decoroso decir "palabra con 5 vocales", tiene que tener un término propio. Ese término, pensé nuevamente (y ya me salía humo de la cabeza), debería cumplir con la misma propiedad que define; como la palabra esdrújula, que siempre me pareció muy bonita. Algo así como "vocalicesmu". Iba a dejar abierta la puerta para que mis escasos pero valiosos lectores propusieran alternativas, pero antes de postear googleé un poco más para que no me pase como a la pobre Lucía, y zas! Efectivamente estas palabras se denominan usualmente Panavocálicas o Pentavocálicas.
Te odio Google.
ejemplos 1
ejemplos 2
5.3.10
Pequeño Test Jelovcan de Asimilación de Conocimintos
El PTJAC puede realizarse con seguridad a personas de 14 a 99 años. Consta de una serie corta de preguntas concatenadas. Es importante que el sujeto no conozca de antemano las preguntas que se le realizarán posteriormente.
Pregunta 1: A qué temperatura se evapora el agua?
Cómo veremos más adelante una de las mejores respuestas que se puede obtener es "No sé". Aproximadamente entre un 50 y 70 % de los testeados suele responder "100 grados centígrados". Los peores pondrán cara de erudición y dirán "depende de la altura y la presión atmosférica". Para estos últimos se reformula la pregunta:
Pregunta 1.b: A qué temperatura aproximadamente se evapora el agua a 0 mts sobre el nivel del mar y con 1013 hectopascales de presión atmosférica?
Acá nuevamente el grupo puede dividirse en 2. Los que admitan que piensan que será alrededor de 100 grados y los más cagones que por no dar un número insistan en que no saben. Nótese que es un "no saber" distinto de los que responden eso antes de la reformulación. Ellos "no saben" porque consideran que depende de la presión y la altura, y no aproximan porque estiman que cambios en la presión y la altura hacen variar enormemente la temperatura que se solicita.
Pregunta 2: Qué son las nubes?
Aquí la respuesta es casi unánime "agua evaporada".
Pregunta 3: A qué temperatura se encuentran las nubes?
Luego de esta pregunta, una proporción importante, suele poner cara de póker; se dan cuenta que aquí hay algo que no cierra. Pero otros están dispuestos a ir más allá con tal de defender su mediocre educación. "Las nubes se encuentran aproximadamente a 100 grados". Para estos viene una pregunta más.
Pregunta 4: Si las nubes están a 100 grados, cómo es que los paracaidistas no se queman al atravesarlas ?
Juro que los más obstinados dan respuestas disparatadas, no voy a dar nombres. "El traje que se ponen los proteje" "no se queman porque pasan muy rápido". Algunos siguien insistiendo que dale que es un tema de altura. Para ellos última pregunta.
Pregunta 5: Las nubes que se forman en el mar, originalmente "salieron" de un sitio a 0 mts sobre el nivel del mar. A qué temperatura se evaporó ese agua? Si fue a 100 grados, cómo los bañistas no se queman?
Respuestas "manotazo de ahogado" posibles: "Sólo se evapora el agua que está en alta mar" o "Se encuentra a 100 grados sólo una finísima capa superior de agua, que al ser tan poco, no quema". Esta última viola varías leyes de la termodinámica.
Conclusión: Lo que le sucede al agua a los 100 grados centígrados es que entra en estado de ebullición y sí, maldita sea, depende de la altura y la presión atmosférica. Este es un fenómeno distinto de la evaporación.
Lo que intenta demostrar ese test, es que lo que se nos enseña en la primaria y en la secundaria no son más que unos cuantos rótulos y nociones generales del comportamiento del mundo. Por mi parte esto me parece bien, porque sinceramente el tiempo y los recursos no dan para más. Yo me opongo a qué se le entregue ese conocimiento al estudiante como si fuera una cosa acabada, y que esto que te estoy enseñando es así y no hay nada más para hablar sobre el tema.
De alguna forma, los portagonistas de este "test" son quienes fueron a la escuela y en medio de jodas y boludeo escucharon a una profesora desganada balbuceando algo acerca de los benditos 100 grados, y vieron en el librito de Biología de primero el simpático diagramita con el mar, la nube, la lluvia, el árbol, el río y el pis; todo unido con flechitas. En ningún momento desde que tuvo a esa profesora adelante hasta la actualidad se le ocurrió realizar o realizarse estas 5 simples preguntas.
Este post esta dedicado a las miles de personas que he acosado por años con este tonto jueguito, generalmente en estado de ebriedad.
El debate sobre reformas educativas se abre en los comentarios.
Pregunta 1: A qué temperatura se evapora el agua?
Cómo veremos más adelante una de las mejores respuestas que se puede obtener es "No sé". Aproximadamente entre un 50 y 70 % de los testeados suele responder "100 grados centígrados". Los peores pondrán cara de erudición y dirán "depende de la altura y la presión atmosférica". Para estos últimos se reformula la pregunta:
Pregunta 1.b: A qué temperatura aproximadamente se evapora el agua a 0 mts sobre el nivel del mar y con 1013 hectopascales de presión atmosférica?
Acá nuevamente el grupo puede dividirse en 2. Los que admitan que piensan que será alrededor de 100 grados y los más cagones que por no dar un número insistan en que no saben. Nótese que es un "no saber" distinto de los que responden eso antes de la reformulación. Ellos "no saben" porque consideran que depende de la presión y la altura, y no aproximan porque estiman que cambios en la presión y la altura hacen variar enormemente la temperatura que se solicita.
Pregunta 2: Qué son las nubes?
Aquí la respuesta es casi unánime "agua evaporada".
Pregunta 3: A qué temperatura se encuentran las nubes?
Luego de esta pregunta, una proporción importante, suele poner cara de póker; se dan cuenta que aquí hay algo que no cierra. Pero otros están dispuestos a ir más allá con tal de defender su mediocre educación. "Las nubes se encuentran aproximadamente a 100 grados". Para estos viene una pregunta más.
Pregunta 4: Si las nubes están a 100 grados, cómo es que los paracaidistas no se queman al atravesarlas ?
Juro que los más obstinados dan respuestas disparatadas, no voy a dar nombres. "El traje que se ponen los proteje" "no se queman porque pasan muy rápido". Algunos siguien insistiendo que dale que es un tema de altura. Para ellos última pregunta.
Pregunta 5: Las nubes que se forman en el mar, originalmente "salieron" de un sitio a 0 mts sobre el nivel del mar. A qué temperatura se evaporó ese agua? Si fue a 100 grados, cómo los bañistas no se queman?
Respuestas "manotazo de ahogado" posibles: "Sólo se evapora el agua que está en alta mar" o "Se encuentra a 100 grados sólo una finísima capa superior de agua, que al ser tan poco, no quema". Esta última viola varías leyes de la termodinámica.
Conclusión: Lo que le sucede al agua a los 100 grados centígrados es que entra en estado de ebullición y sí, maldita sea, depende de la altura y la presión atmosférica. Este es un fenómeno distinto de la evaporación.
Lo que intenta demostrar ese test, es que lo que se nos enseña en la primaria y en la secundaria no son más que unos cuantos rótulos y nociones generales del comportamiento del mundo. Por mi parte esto me parece bien, porque sinceramente el tiempo y los recursos no dan para más. Yo me opongo a qué se le entregue ese conocimiento al estudiante como si fuera una cosa acabada, y que esto que te estoy enseñando es así y no hay nada más para hablar sobre el tema.
De alguna forma, los portagonistas de este "test" son quienes fueron a la escuela y en medio de jodas y boludeo escucharon a una profesora desganada balbuceando algo acerca de los benditos 100 grados, y vieron en el librito de Biología de primero el simpático diagramita con el mar, la nube, la lluvia, el árbol, el río y el pis; todo unido con flechitas. En ningún momento desde que tuvo a esa profesora adelante hasta la actualidad se le ocurrió realizar o realizarse estas 5 simples preguntas.
Este post esta dedicado a las miles de personas que he acosado por años con este tonto jueguito, generalmente en estado de ebriedad.
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