Leyendo a Santiago Alba Rico tengo una especie de visión apocalíptica mezclada con sueño húmedo.
Los 950 millones de hambientos avanzan deborando paredes, semáforos y estatuas.
Los 4.750 millones de pobres salen a robar todos juntitos con su abominable número como única arma.
Los 1.000 millones de desempleados se ponen todos a trabajar, en lo que les da la gana.
El 50% de la población mundial activa se sienta en ese mismo instante en el suelo exigiendo condiciones laborales adecuadas, amenzando sumarse a los 1.000 millones de nuevos trabajadores libres.
El 45% de la población mundial migra al curso de agua potable más cercano y empieza a beber hasta secar las tomas de agua corriente.
3.000 millones de personas se ponen a cagar en las calles.
113 millones de niños invadiendo las mejores escuelas de elite del mundo, enseñandole a los pibes que encuentran ahi dentro como se juega al fúbol.
875 millones de analfabetos crean su propio idioma, el segundo más hablado del mundo después del chino.
12 millones de niños se dejan de morir, salen volando y se sientan cada uno en una nube, de modo que se vuelve imposible mirar al cielo y no ver uno de ellos.
13 millones de personas adquieren superpoderes debido al deterioro del medio ambiente y al cambio climático.
16.306 especies invaden las ciudades al mejor estilo Twelve Monkeys, las más violentas se ponen a destripar humanos, otras simplemente se dejan observar en su belleza inhibiendo cualquier reacción medianamente coherente.
¿Y las 1.000 empresas multinacionales y los 2.500.000 millonarios? Ah! Esos entienden que están presenciando la última crisis capitalista, que la revolución ha triunfado del modo más inesperado y deciden regalar todo. Onda como The Giving Pledge pero en serio, sin esperar a morir.
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Un post extraño, sabrán disculpar, era esto o ponerme a cantar "el piki-piki"
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3.9.10
La última crisis capitalista
Orejeras:
África,
agua,
anarquistas,
aves,
bicho,
calles,
cansancio,
caos,
comienzo,
comportamiento humano,
confusión,
cuaderno,
ecología,
horrorosamente naif,
lucha de clases,
muerte,
Sociedad y Estado
4.6.10
Fortunate Son
Esta semana, según mis cálculos, íbamos a ir con una ficción futurística pero:
1) No la termine de escribir.
2) Gadgetear el blog con un webstat trajo una consecuencia inesperada (la consecuencia esperada era confirmar que casi nadie lee esto):
Mi papá lee este blog. Su viaje a Denver, Colorado lo delató como un punto llamativamente distante del epicentro porteño. Por lo tanto tengo dos cosas para decir:
1) Perdón por olvidarme lo que me pediste el Lunes
2) Get the fuck off!
La verdad es que en una importante mayoría de los pocos blogs que sigo, he leído que en algún momento algún progenitor encuentra en la intermaraña nuestro rinconcito. Realmente no se como lo hacen. Evidentemente pasan mucho más tiempo hueveando con la PC de lo que nosotros pensábamos.
Poniendo en autos a los que engancharon tarde la novela: a mi viejo, que era aparentemente un tipo de pocas palabras, le dio desde hace un tiempo por escribir. Y nos manda a todos por mail lo que escribe. Incluida mi vieja, de quién se separó hace menos de un año. Por decisión unilateral de él. De todos modos esto es meramente anecdótico. Lo importante aquí es que este vendría a ser otro detalle más de los infinitos en los que nos parecemos (entre los cuales está hundirnos en una profunda depresión durante el invierno). Y yo no sé si a él la coincidencia lo pondrá orgulloso. Yo odio cada vez que encuentro otra cosa más en la que nos parecemos. Y ya que como dije, nos parecemos en muchísimas cosas, eso se refleja que en un punto me odio a mi mismo. Lo cual es una forma bien pedorra de vivir.
Y nomás para ser justos quiero declarar que también tengo muchas cosas en las que me parezco a mi vieja, y también las odio. O sea lo único que me gusta de mi, son los pocos, poquísimos destellos de pensamiento en los que no me parezco a ninguno de los dos. Son traumas de un niño que no tuvo adolescencia, que le vamos a hacer.
Ah! y si hay un pobre ñato en Denver que no me conoce pero me lee, y se ligó este post sin comerla ni beberla, van las disculpas del caso. Y todo esto habrá sido al pedo. Lo cual no nos impide despedirnos bien arriba, cantando juntos:
1) No la termine de escribir.
2) Gadgetear el blog con un webstat trajo una consecuencia inesperada (la consecuencia esperada era confirmar que casi nadie lee esto):
Mi papá lee este blog. Su viaje a Denver, Colorado lo delató como un punto llamativamente distante del epicentro porteño. Por lo tanto tengo dos cosas para decir:
1) Perdón por olvidarme lo que me pediste el Lunes
2) Get the fuck off!
La verdad es que en una importante mayoría de los pocos blogs que sigo, he leído que en algún momento algún progenitor encuentra en la intermaraña nuestro rinconcito. Realmente no se como lo hacen. Evidentemente pasan mucho más tiempo hueveando con la PC de lo que nosotros pensábamos.
Poniendo en autos a los que engancharon tarde la novela: a mi viejo, que era aparentemente un tipo de pocas palabras, le dio desde hace un tiempo por escribir. Y nos manda a todos por mail lo que escribe. Incluida mi vieja, de quién se separó hace menos de un año. Por decisión unilateral de él. De todos modos esto es meramente anecdótico. Lo importante aquí es que este vendría a ser otro detalle más de los infinitos en los que nos parecemos (entre los cuales está hundirnos en una profunda depresión durante el invierno). Y yo no sé si a él la coincidencia lo pondrá orgulloso. Yo odio cada vez que encuentro otra cosa más en la que nos parecemos. Y ya que como dije, nos parecemos en muchísimas cosas, eso se refleja que en un punto me odio a mi mismo. Lo cual es una forma bien pedorra de vivir.
Y nomás para ser justos quiero declarar que también tengo muchas cosas en las que me parezco a mi vieja, y también las odio. O sea lo único que me gusta de mi, son los pocos, poquísimos destellos de pensamiento en los que no me parezco a ninguno de los dos. Son traumas de un niño que no tuvo adolescencia, que le vamos a hacer.
Ah! y si hay un pobre ñato en Denver que no me conoce pero me lee, y se ligó este post sin comerla ni beberla, van las disculpas del caso. Y todo esto habrá sido al pedo. Lo cual no nos impide despedirnos bien arriba, cantando juntos:
It ain't me, it ain't me; I ain't no fortunate son
23.8.07
Comienzos
Abro una rendija para espiar el tráfico de ideas en mi mente. A ver si un día de éstos entiendo algo de lo que ocurre en esa caja negra, donde las ideas se interconectan voluntariamente pero "llueven del cielo como maná".
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